El estrés forma parte de la vida; siempre existió. Es un fenómeno fisiológico que no se transforma en un generador de desorden, a menos que haya una falla en la adaptación. Además de eso, el individuo estresado, a veces, no tiene un estilo de vida correcto y posee hábitos malsanos: beber, fumar, etc. Esto agrava aún más los riesgos de enfermedad.








